Adoptar un perro o gato de forma responsable
Adoptar es dar una segunda oportunidad. El proceso suele incluir conocer al animal, una solicitud y la transferencia de su historial. Te explicamos cómo hacerlo bien y dónde encontrar animales en adopción.
Adoptar un perro o un gato de forma responsable implica elegir un animal compatible con tu vida, conocer su estado sanitario (vacunas, desparasitación, microchip y esterilización) y comprometerte a largo plazo. Las protectoras facilitan la adopción y suelen entregar al animal identificado y con su historial veterinario al día.
Datos clave
- Elige según tu espacio, tu tiempo y tu experiencia, no solo por el aspecto.
- Pregunta por vacunas, microchip, esterilización y carácter del animal.
- La adopción suele incluir un contrato y un seguimiento posterior.
- Adoptar evita el abandono y da una oportunidad a animales sin hogar.
- Guarda su historial desde el primer día para continuar sus cuidados.
De la protectora a tu hogar
Para quién es esta guía
Si estás pensando en sumar un perro o un gato a tu vida, aquí encontrarás cómo hacerlo de forma responsable y a través de los canales de adopción.
Quieres adoptar por primera vez
Nunca has pasado por un proceso de adopción y necesitas saber qué piden las protectoras, qué documentos firmarás y cómo prepararte para los primeros días en casa.
Dudas entre comprar y adoptar
Te planteas si una protectora o refugio es buena opción frente a un criador o tienda. Aquí verás qué implica cada vía y por qué la adopción suele ser la más responsable.
Ya tienes animal y quieres ampliar la familia
Convives con un perro o gato y valoras incorporar otro. Te interesa la convivencia, el periodo de adaptación y cómo presentar al recién llegado sin conflictos.
Situaciones habituales
Adoptar un cachorro
Buscas un animal joven y asumes que necesitará educación, vacunación completa y mucha dedicación durante sus primeros meses de vida.
Adoptar un animal adulto o senior
Prefieres un perro o gato ya formado, con carácter definido y, a menudo, esterilizado e identificado. Los seniors son los grandes olvidados de las protectoras.
Acogida temporal
No puedes comprometerte a una adopción definitiva, pero quieres ayudar dando un hogar de tránsito mientras el animal espera familia.
Adoptar con niños u otros animales
Tienes una familia con menores o ya convives con mascotas y necesitas un animal sociable, con buen test de convivencia hecho por la protectora.
Por qué adoptar de forma responsable
Das una segunda oportunidad
En España miles de perros y gatos esperan hogar cada año en protectoras y refugios. Adoptar libera una plaza para rescatar a otro animal.
El animal llega revisado
La mayoría de protectoras entregan al animal desparasitado, vacunado, esterilizado e identificado con microchip, según su edad y estado.
Asesoramiento incluido
Las entidades conocen el carácter de cada animal y te orientan sobre alimentación, convivencia y adaptación, también después de la entrega.
Conoces el carácter de antemano
A diferencia de un cachorro comprado, en un adulto en acogida ya se ha observado cómo se comporta con personas, niños y otros animales.
Coste más bajo y transparente
La aportación de adopción cubre gastos veterinarios ya realizados y suele ser muy inferior al precio de compra, sin sorpresas posteriores.
Combates el abandono
Adoptar en lugar de comprar reduce la demanda que alimenta cría descontrolada y abandono, uno de los grandes problemas del bienestar animal en España.
Historias de adopción
De la perrera al sofá
Un perro de cinco años llevaba meses en un refugio. Tras una preadopción de prueba, la familia confirmó la adopción y su historial sanitario quedó registrado en la cartilla digital desde el primer día.
Camada rescatada de la calle
Una gatita rescatada con sus hermanos fue esterilizada e identificada por la protectora. Sus nuevos dueños recibieron toda la información veterinaria centralizada para no perder ninguna pauta.
Una jubilación tranquila
Un perro mayor con un tratamiento crónico encontró familia gracias al directorio de adopciones. La cartilla digital les permitió llevar el control de su medicación sin papeles sueltos.
Cómo es el proceso de adopción
Busca y contacta con la protectora
Explora el directorio de animales en adopción de protectoras y refugios, filtra por especie, tamaño o ubicación y escribe a la entidad para conocer al candidato que encaje con tu vida.
Cuestionario y conocer al animal
La entidad suele pedir un formulario sobre tu vivienda, horarios y experiencia. Después concertaréis una visita o un periodo de preadopción para comprobar que hay buena conexión.
Contrato de adopción y entrega
Firmarás un contrato de adopción que recoge tus compromisos de cuidado. El animal se entrega identificado con microchip a tu nombre y con su documentación sanitaria al día.
La cartilla del animal te acompaña
Pasa el historial que te dé la protectora a la cartilla digital gratuita: vacunas, desparasitaciones, esterilización y microchip. Así tendrás todo a mano en cada visita al veterinario.
Errores que conviene evitar
Preguntas frecuentes sobre adopción
Cada protectora tiene los suyos, pero es habitual una solicitud, una entrevista y el compromiso de cuidados responsables.
El historial pertenece a la mascota: al formalizar la adopción, su cartilla y su historial se transfieren a tu cuenta.
Adoptar evita el abandono y da una oportunidad a animales que la necesitan; además, suelen entregarse vacunados, desparasitados e identificados.
Lo habitual es ser mayor de edad, presentar un documento de identidad, rellenar un cuestionario sobre tu situación y firmar un contrato de adopción. Algunas entidades hacen una entrevista o visita al hogar y piden compromiso de esterilización si el animal aún no lo está.
La adopción no es gratuita pero sí mucho más económica que comprar. Se pide una aportación que cubre los gastos veterinarios ya realizados, como vacunas, desparasitación, esterilización e implantación del microchip. El importe varía según la entidad y la especie.
En la mayoría de casos sí. Las protectoras entregan al animal con microchip y, cuando la edad lo permite, esterilizado. Si es un cachorro demasiado joven, suele firmarse un compromiso de esterilización posterior. Recuerda registrar el microchip a tu nombre.
Cada animal lleva su ritmo, pero como referencia se habla de la regla de los tres días, tres semanas y tres meses: los primeros días el animal está cauto, en unas semanas empieza a confiar y hacia los tres meses se siente plenamente en casa. Respeta sus tiempos y ofrécele rutinas estables.
El contrato de adopción suele contemplar la devolución a la propia protectora si la convivencia no prospera, ya que la entidad sigue siendo responsable del animal. No debes cederlo ni venderlo por tu cuenta. Antes de devolver, consulta con la protectora, que puede ayudarte a resolver el problema.
Ten listo un espacio tranquilo, comida adecuada, agua, cama, transportín o arenero según la especie, y elimina riesgos del hogar. Localiza un veterinario cercano para una primera revisión y abre su ficha en la cartilla digital con los datos que te facilite la protectora.
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